Tu rostro recibe su rutina todas las noches. Tu cuello recibe lo que queda en tus manos, y tu pecho no recibe nada.
No es flojera. Un serum en gotero gotea, chorrea y es genuinamente molesto de usar debajo del mentón, así que un día simplemente dejas de hacerlo. Este es el mismo tratamiento en un formato que no te pelea: un stick sin agua que deslizas directo por la mandíbula, bajas por el cuello y cruzas el pecho.
Adentro tiene retinaldehído encapsulado, que está a un paso de la forma activa de la vitamina A. Menos pasos de conversión que el retinol significa que puede trabajar en piel delgada y que se irrita con facilidad. Lo acompañan péptidos de palmitoyl, un complejo reafirmante de espilantol de la flor de spilanthes, lípidos idénticos a los de la piel para reforzar la barrera, y ubiquinona como antioxidante.
Sin sensación pegajosa, sin cristalización, sin fragancia. Desarrollado por una dermatóloga y testeado para piel sensible.



